Prueba de Papanicolaou

La prueba de Papanicolaou (llamada así en honor de Georgios Papanicolaou, médico griego que fue pionero en citología y detección temprana de cáncer), también llamada citología de cérvix o citología vaginal, se realiza para diagnosticar el cáncer cervicouterino, para conocer el estado funcional de las hormonas y para identificar las alteraciones inflamatorias a través del análisis de las células descamadas.
 
Esta prueba es un examen citológico en el que se toman muestras de células epiteliales en la zona de transición del cuello uterino, en busca de anormalidades celulares que orienten a (y no que diagnostiquen) la presencia de una posible cáncer de cuello uterino.
 
Las muestras utilizadas para esta prueba se toman de tres sitios:
– endocérvix, que es la porción interna del cuello uterino
– exocérvix, que es la parte más externa del cuello uterino, y que comunica directamente con la vagina, y
– tercio superior de la vagina, que es la región que rodea el cuello del útero.
 
Si el estudio se realiza durante el embarazo, la muestra no se tomará del endocervix, sino únicamente del cuello uterino y de la vagina.
 
El Papanicolaou es una prueba de cribado (en inglés screening test) que debe practicarse a todas las mujeres desde que inician su actividad sexual hasta los 65 años, aproximadamente.
 
Si el resultado es positivo, según las circunstancias particulares y el resultado concreto de cada caso, existen diversas opciones: puede realizarse de nuevo la toma después de transcurridos al menos tres meses o incluso realizarse un examen llamado colposcopia, que permite observar la lesión sospechosa in situ y tomar biopsia.
 
La prueba de Papanicolaou es un examen barato, fácil y simple que cualquier médico ginecólogo puede realizar y que contribuye eficazmente al diagnóstico precoz del cáncer del cuello uterino. La muestra obtenida debe ser analizada por médicos anatomo-patólogos experimentados.